Psicología del adulto

Psicología del adulto

Durante la etapa adulta pueden presentarse dificultades que requieren atención y/o intervención.

Las relaciones personales, la familia, el trabajo, los estudios, la economía… son ámbitos de la vida que exigen una adaptación a los cambios que comportan. Por este motivo pueden aparecer sobrecargas emocionales y físicas que pueden desarrollar diferentes estados anímicos y tensionals: depresión, ansiedad, apatía, desmotivación, agresividad y también molestias corporales.

Desde estos estados se puede tener la sensación de vulnerabilidad, donde la situación nos supera y nos es difícil afrontarla. Puede ser fácil, pues, caer en una sensación de incapacidad y desorientación que nos impide encontrar un sentido en la vida.

Este espacio terapéutico acoge estas dificultades ofreciendo un acompañamiento personalizado al paciente y aportando luz a la problemática sin juicios ni estigmas. Simplemente mostrándole y recordándole los recursos que tiene para poder transformar los obstáculos en retos personales desde la libertad y la conciencia.

El proceso de la psicoterapia empieza en una primera entrevista para explorar la problemática y dar una primera planificación del tratamiento. A partir de aquí se acuerda la frecuencia de las sesiones en función de cada individuo y de las necesidades del momento, teniendo, como punto de partida, mejorar la calidad de vida.